
El doctor Wendsler Nosie Sr. se dirige a la multitud congregada a las puertas del Juzgado Federal del Distrito Sandra Day O'Connor en Phoenix (Arizona) el 7 de mayo de 2025, tras la vista sobre una medida cautelar de urgencia. Esta iniciativa buscaba frenar la cesión de Oak Flat a Resolution Copper por parte del Gobierno estadounidense hasta que el Tribunal Supremo pudiera pronunciarse. Dos días después, el 9 de mayo de 2025, el juez Steven P. Logan falló a favor de Apache Stronghold al señalar: "No hay la menor duda en este asunto. Está meridianamente claro que la balanza de la equidad se inclina de forma drástica a favor de la parte demandante y (...) han planteado cuestiones de fondo tan serias que justifican un examen minucioso por parte del Tribunal Supremo".
Poco después, el Tribunal Supremo dio la espalda al caso: la mayoría de los magistrados se negó a votar sobre si debía admitirlo a trámite. El juez Gorsuch calificó esta decisión como "un grave error, con consecuencias que podrían hacerse sentir durante generaciones".
El trayecto por la autopista U.S. 60 hacia Oak Flat, en el centro-este de Arizona, serpentea a medida que deja atrás las llanuras del desierto. De pronto, la carretera queda flanqueada por majestuosas formaciones de piedra que pueden imponer respeto a cualquiera al volante: parecen columnas griegas dentadas, esculpidas en pura roca volcánica.
Sin embargo, para la tribu apache de San Carlos y otras naciones indígenas de la región, Oak Flat es el único lugar donde se pueden celebrar sus oraciones sagradas. Esta tierra ancestral alberga una inmensa riqueza cultural: allí se llevan a cabo ceremonias religiosas y ritos de paso a la edad adulta, y sus miembros recolectan alimentos tradicionales como las bellotas del roble de Emory, famosas por su alto valor nutritivo.
"Todo gira en torno al territorio", explica Wendsler Nosie Sr., quien lidera la organización sin ánimo de lucro Apache Stronghold. Nosie cofundó la organización hace más de una década para defender la tierra y la libertad religiosa. Desde entonces, ha abogado por la protección de Oak Flat frente a Resolution Copper, una join venture propiedad de las compañías mineras Rio Tinto y BHP.

Un grupo de bailarines de la tribu pomo ofrece sus oraciones a través del canto y la danza durante el encuentro en el camping de Oak Flat, tras la novena Marcha Sagrada de Oak Flat, el 18 de febrero de 2023. Miembros de distintas tribus de todo el país acuden para participar y apoyar la causa de proteger Oak Flat.
La empresa pretende construir una mina de cobre subterránea a gran escala que devastaría la zona. De hecho, en marzo de 2026, Resolution Copper obtuvo la propiedad de los terrenos que abarcan Oak Flat como parte de un intercambio de tierras con el Gobierno estadounidense y la administración Trump. "Al fin y al cabo, todo gira en torno a estos lugares sagrados donde Dios tocó la tierra. Oak Flat —Chí’chil Biłdagoteel, en idioma apache— es uno de ellos", señala Nosie.
El cobre es un material clave para tecnologías como los vehículos eléctricos, las turbinas eólicas, los paneles solares, los smartphones o los centros de datos de IA. A medida que la demanda se dispara, también lo hace la necesidad de garantizar el suministro de este mineral. Parte del plan del presidente Donald Trump pasa por reforzar las reservas minerales en Estados Unidos y reducir la dependencia del país respecto a fuentes externas. Sin embargo, su extracción tendría un coste ambiental devastador para este paraje.
"Este lugar es lo que somos en esta Tierra. Nos mantiene conectados con la Madre Tierra para entender a quien da la vida, qué vida da y cómo la da".
Por qué Oak Flat es un lugar sagrado
Mucho antes de la colonización y de la creación del primer asentamiento inglés en EE. UU. en 1607, las comunidades nativas americanas ya contaban con sociedades prósperas y sostenibles. Sin embargo, la asimilación forzosa y el desplazamiento masivo de estas tribus dejaron muchos de sus lugares sagrados fuera de las reservas trazadas por el Gobierno federal, cortando de golpe el acceso a su propia gente.
La reserva apache de San Carlos se creó en 1871. Oak Flat, que no forma parte de la reserva, se encuentra a unos 70 kilómetros de distancia. Según las creencias religiosas de los apaches occidentales, en Oak Flat viven y respiran unos seres espirituales llamados Ga'an, que actúan como mensajeros entre el Creador y los apaches en el mundo terrenal. En esta tierra también se celebra la Ceremonia del Sol Naciente —el rito de paso a la edad adulta para las jóvenes—, así como las ceremonias en la cabaña de sudor para los varones que alcanzan la madurez.
Nosie explicó que las ceremonias en Oak Flat conectan a las personas con la Madre Tierra y las trasladan al origen de la vida apache. "Este lugar es nuestra razón de ser en la tierra", afirmó. "Nos mantiene conectados con la Madre Tierra para entender a la que nos da la vida: qué vida nos da y cómo nos la da". Los esfuerzos de Apache Stronghold para frenar la destrucción de Oak Flat incluyen la concienciación en eventos locales, nacionales e internacionales, así como demandas judiciales contra el Gobierno de Estados Unidos.
La demanda, actualmente en los tribunales federales, sostiene que la destrucción de Oak Flat vulnera los términos de los tratados apaches y el derecho de las comunidades nativas a practicar libremente sus religiones tradicionales. A medida que la lucha por este territorio ha ido ganando terreno con los años, se han sumado apoyos de otras naciones indígenas de todo Estados Unidos y del resto del mundo, según explica Nosie: "Cuando hablas de medioambiente, estás hablando de todos los animales", señala. "Estás hablando del territorio. Estás hablando del agua. Estás hablando del viento. Estás hablando de todas las condiciones que hacen posible la vida".

La mina actual de Resolution Copper, a las afueras del Bosque Nacional de Tonto, lleva ya muchos años extrayendo cobre y drenando el agua de la zona. Encaramada junto a Apache Leap, su estampa se impone en todo Oak Flat, mientras el estruendo del tráfico minero pasa junto al camping a cualquier hora del día o de la noche. Pero la escala de esta mina resulta insignificante frente a la destrucción que supondrá la nueva instalación. 30 de junio de 2024
Más allá del valor sagrado del lugar, los grupos ecologistas se oponen a la mina porque el territorio alberga especies amenazadas y en peligro de extinción, como el ocelote o el cactus erizo de Arizona.
Antes del intercambio de terrenos, el Servicio Forestal de Estados Unidos gestionaba un área de acampada de unas 20 hectáreas en Oak Flat. En 2019, Nosie y la organización Apache Stronghold montaron allí un campamento. Gigantescos robles de Emory rodean la zona, mientras el murmullo del viento agita las hojas bajo el suave chispeo de la lluvia. Con la llegada del atardecer, miles de estrellas empiezan a despuntar en lo alto hasta llenar el cielo nocturno. Intentar contar cada punto de luz basta para darte vértigo.
Nosie explicó que el pueblo apache recolecta bellotas de estos robles, un uso tradicional transmitido durante incontables generaciones. Lo habitual es molerlas hasta hacerlas harina para prepararlas en sopa o usarlas como ingrediente base. De hecho, es un alimento imprescindible durante las ceremonias del Sol Naciente. "Ha sido una pieza clave de nuestra forma de vida", señala. "Nos estamos cargando esta clase de lugares que nos dan comida natural, que brota directamente de la tierra y puede alimentar a miles de personas. Renunciar a todo esto a cambio de cobre, buscando solo el beneficio a corto plazo para la administración Trump, es una auténtica locura".
"La escalada, el camping, las carreteras públicas, la minería y la ganadería han convivido en la zona de Oak Flat durante los últimos 100 años, y esa es una dinámica que continuará tanto ahora como en el futuro".
En la otra cara de la moneda, quienes apoyan el proyecto sostienen que la mina creará puestos de trabajo y generará un fuerte impacto económico para las comunidades locales y el estado de Arizona.
"El éxito de Resolution Copper no se medirá solo en toneladas de mineral extraído, sino también en la solidez de las alianzas que construyamos, la prosperidad local que generemos y la confianza que nos ganemos de nuestros vecinos", asegura Vicky Peacey, presidenta y directora general de la compañía.
De momento, Resolution Copper sigue garantizando el acceso al público, lo que incluye atender las solicitudes de las comunidades nativas americanas para celebrar ceremonias y otras actividades vinculadas a sus tradiciones y su cultura. De hecho, la minera ha contratado a 4Winds Contracting —una empresa propiedad de un miembro de la tribu apache de San Carlos— para supervisar el mantenimiento, las instalaciones y los accesos por carretera en la zona de acampada.
"La escalada, el camping, las carreteras públicas, la minería y la ganadería han convivido en la zona de Oak Flat durante los últimos 100 años, y esa es una dinámica que continuará tanto ahora como en el futuro", afirma Peacey en un comunicado de prensa.
El metal que mueve el mundo moderno
El cobre es uno de los metales más codiciados y antiguos jamás utilizados por el ser humano. Se trata de un mineral valiosísimo por su capacidad para conducir electricidad y calor, además de por su alta resistencia a la corrosión. Presente en el cableado eléctrico de infinidad de productos (como los cables de carga), es el motor de las redes telefónicas y de dispositivos electrónicos como los smartphones, además de una pieza clave en la fabricación de vehículos eléctricos.
El año pasado, el Servicio Geológico de Estados Unidos añadió el cobre a la lista de minerales críticos para el país. Según datos del propio organismo, la cantidad de cobre presente en los smartphones supera con creces la de cualquier otro metal. Desde los centros de datos que alimentan la IA hasta los vehículos eléctricos o la red de suministro energético, el cobre es la pieza indispensable que mueve el fenómeno del fast tech, convirtiéndose en un recurso clave para el capitalismo estadounidense actual y el crecimiento económico de Occidente.
Para llegar al yacimiento de cobre enterrado a miles de metros de profundidad, Resolution Copper recurriría a una técnica llamada hundimiento por paneles (panel caving). Con este método se extraerían 1.400 millones de toneladas de mineral para obtener unos 18.000 millones de kilos de cobre, según el Record of Decision, publicado en marzo de 2026 por el Servicio Forestal. El resultado sería un cráter de hasta 340 metros de profundidad y más de tres kilómetros de ancho; básicamente, lo bastante hondo como para encajar el Empire State desde la base hasta el último piso.

Tras una Carrera Sagrada en la que recorrieron en oración los aproximadamente 245 kilómetros que separan la reserva apache de San Carlos y Phoenix, los miembros de Apache Stronghold y sus simpatizantes marcharon durante las últimas manzanas hasta el Tribunal de Distrito Federal Sandra Day O'Connor el 6 de mayo de 2025. Al llegar al juzgado, celebraron una vigilia de oración previa a la vista fijada para el 7 de mayo, en la que Apache Stronghold solicitaba una medida cautelar de urgencia para evitar que Estados Unidos transfiriese Oak Flat a Resolution Copper.
De tierra sagrada a proyecto minero
Oak Flat solía formar parte del Bosque Nacional Tonto del Servicio Forestal. Sin embargo, ese estatus cambió en marzo de 2026, cuando se completó el intercambio de tierras de la zona entre el organismo y Resolution Copper.
"Este es otro proyecto clave para avanzar hacia el objetivo del presidente Trump de alcanzar la independencia mineral y el dominio energético, impulsando la producción nacional de minerales", señalaba el comunicado de prensa en el que se anunciaba el intercambio de terrenos.
Desde que Arizona se convirtió en estado en 1912, el cobre se posicionó como una de las cinco industrias que impulsan su economía. Sin embargo, los yacimientos de Oak Flat no se descubrieron hasta 1995, convirtiéndolo en el depósito de cobre sin explotar más grande del mundo. En diciembre de 2014, el Congreso de Estados Unidos autorizó el intercambio de terrenos mediante una cláusula de última hora en una ley de presupuestos de defensa. En ella se establecía que Resolution Copper recibiría hectáreas de suelo forestal nacional —incluido Oak Flat— a cambio de que Estados Unidos obtuviera varias parcelas en el estado de Arizona. El presidente Barack Obama aprobó la ley ese mismo mes.
"Antes de permitir que el Gobierno destruya el sitio sagrado de los apaches, este tribunal debería haber hecho al menos el esfuerzo de escuchar su caso".
El intercambio de terrenos dependía directamente de la publicación de una declaración de impacto ambiental (EIS, por sus siglas en inglés). A finales del primer mandato de Trump, el Departamento de Agricultura de EE. UU. publicó el informe para Resolution Copper, pero la administración de Joe Biden lo retiró poco después. Tras ese parón, la declaración final vio la luz definitivamente en junio de 2025, ya bajo la segunda administración Trump. Con la transferencia completada en marzo, el Gobierno federal obtuvo más de 2.100 hectáreas de terreno, mientras que Resolution Copper se hizo con unas 970 hectáreas.
"Completar este intercambio de terrenos abre la puerta a una fuente clave de cobre nacional, un recurso fundamental para la defensa, la modernización de la red eléctrica y la energía de nueva generación. Además, sitúa al país en una posición idónea para asegurar su futuro aumentando la producción mineral y liberando todo su potencial de recursos", declaró el secretario de Agricultura de EE. UU., Brooke Rollins en un comunicado de prensa. El Servicio Forestal y Resolution Copper han afirmado que las actividades mineras crearán 1.500 puestos de trabajo, generarán 149 millones de dólares anuales en salarios, producirán hasta 120 millones de dólares al año en ingresos fiscales estatales y locales y aportarán 200 millones de dólares anuales al Gobierno federal.

Miembros de Apache Stronghold y sus simpatizantes se manifestaron en Globe (Arizona) el 17 de febrero de 2023 durante la novena Marcha Sagrada de Oak Flat. En esta carrera ritual, las personas participantes rompen simbólicamente los límites de la reserva recorriendo en oración el trayecto de Old San Carlos a Oak Flat, sus tierras ancestrales.
Pero la batalla no ha terminado
Sin embargo, el 12 de enero de 2021, Apache Stronghold presentó una demanda ante un tribunal federal para frenar el intercambio de terrenos. Dos días después, solicitaron una orden de alejamiento cautelar y una medida provisional. Un recurso que terminó escalando hasta llegar al Tribunal Supremo de EE. UU. en 2024.
Pese a ello, en mayo de 2025, el tribunal rechazó estudiar el caso, sin ofrecer explicación alguna. Los jueces Neil Gorsuch y Clarence Thomas manifestaron su desacuerdo con la decisión, y el propio Gorsuch calificó la negativa a examinar el asunto como "un grave error".
"Antes de permitir que el Gobierno destruya el sitio sagrado de los apaches, este tribunal debería haber hecho al menos el esfuerzo de escuchar su caso", escribió Gorsuch. A pesar de que Oak Flat esté ahora en manos privadas, las acciones judiciales continúan: la tribu apache de San Carlos ha presentado una demanda alegando que el intercambio de terrenos vulnera tanto las leyes ambientales federales como sus derechos de tratado.
Por otro lado, la Coalición para la Reforma Minera de Arizona mantiene activa una demanda que sostiene que el intercambio de terrenos vulnera las leyes medioambientales y de consulta. Paralelamente, el último recurso legal ha sido presentado por cuatro mujeres apaches que luchan por proteger el acceso a Oak Flat para celebrar sus ceremonias religiosas. Sandy Bahr es la directora en Phoenix de la sección del Gran Cañón del Sierra Club, una de las organizaciones de defensa ambiental más antiguas de Estados Unidos y con presencia en todo el país. Según explica Bahr, los principales desastres de la minería de cobre se concentran en cuatro frentes: la cantidad de agua disponible, la calidad del agua, la contaminación del aire y la destrucción del suelo.
Otro de los grandes problemas de la minería de cobre es el propio proceso de extracción, que se realiza mediante fundición o lixiviación. "El agua siempre nos preocupa, incluso en años en los que no se han declarado restricciones oficiales en el río Colorado", explica Bahr. "Estamos viendo el impacto directo en nuestros ríos y arroyos. Arizona ha perdido ya una parte enorme de su vegetación de ribera original".

El atardecer se refleja en las aguas de Oak Flat el 15 de febrero de 2023. Para la tribu apache, el agua de esta zona es sagrada y tiene un profundo significado espiritual en sus ceremonias. Resolution Copper lleva ya años drenando el terreno y extrayendo agua subterránea a la fuerza. Además, la nueva mina proyectada consumirá —y contaminará— miles de millones de litros de agua en una región golpeada por una grave sequía. Con el cambio climático agudizando el problema, esta poza y muchas otras han desaparecido de Oak Flat.
Aunque el intercambio de terrenos ya es oficial, Bahr señala que Resolution Copper todavía necesita adquirir más superficie para almacenar los residuos que generará la mina. Según el Registro de Decisiones del Servicio Forestal, la compañía "ha indicado su intención de ubicar la instalación de almacenamiento de relaves en terrenos privados o en tierras del Fideicomiso del Estado de Arizona".
Para almacenar los residuos mineros, Resolution Copper propone utilizar los terrenos del Fideicomiso Estatal conocidos como Skunk Camp. Para llevarlo a cabo, la empresa necesita primero el visto bueno del Departamento de Tierras del Estado de Arizona. La sección del Gran Cañón del Sierra Club es una de las partes demandantes en la acción legal encabezada por la Coalición para la Reforma Minera de Arizona. "Te das cuenta de que es un lugar especial en cuanto pones un pie allí, incluso si no conoces los detalles", comenta Bahr sobre Oak Flat. "No quedan muchos sitios donde ver estos robles gigantescos. Además, hay muchísimas huellas que demuestran que ha habido presencia humana desde hace muchísimo tiempo".
Nosie señaló que la actividad minera altera los acuíferos —una fuente clave de agua subterránea en Arizona— y que los residuos de la mina amenazan directamente la cuenca del río Gila. Para Nosie, salvar y proteger esta zona es prioritario de cara a las futuras generaciones: "La contaminación no se limpia jamás", advirtió. "Estamos en un momento crítico, en un punto de no retorno". Oak Flat es solo una batalla dentro de una historia global mucho más amplia. Mientras gobiernos e industrias corren para asegurar el cobre necesario para las energías renovables y la producción de la fast tech, surgen conflictos similares allí donde hay minerales valiosos. La pregunta a la que se enfrenta Arizona se repite ya en medio planeta: ¿cómo conseguimos las materias primas para el futuro sin cargarnos lugares, culturas y ecosistemas que son sencillamente irremplazables? Dar con la respuesta correcta va a ser crucial.
Oak Flat es solo una batalla dentro de una historia global mucho más amplia. Mientras gobiernos e industrias corren para asegurar el cobre necesario para las energías renovables y la producción de la fast tech, surgen conflictos similares allí donde hay minerales valiosos. La pregunta a la que se enfrenta Arizona se repite ya en medio planeta: ¿cómo conseguimos las materias primas para el futuro sin cargarnos lugares, culturas y ecosistemas que son sencillamente irremplazables? Dar con la respuesta correcta va a ser crucial.
El móvil más sostenible es el que ya tienes.
Back Market está luchando por un mundo donde los móviles duren al menos 10 años, mediante el cuidado, la reparación, la reutilización y el reacondicionado.