camara reflex reacondicionada

¿Cómo se elige una cámara reflex?

Hay muchos tipos de cámaras fotográficas. Algunas de ellos, incluso, no miden más que la yema de un dedo y se encuentran integradas en nuestros teléfonos móviles. Sin embargo, si quieres tomar fotografías como un profesional y sacar a relucir tu lado más artístico, necesitas una cámara Reflex. En Back Market queremos contarte cómo elegir la más adecuada para ti ya que, claro está, no todas son iguales.

Pero ¿qué es una una cámara Réflex?

Si ya has tenido una o si, simplemente, te has interesado por ellas anteriormente, seguramente no necesites esta explicación. Sin embargo, no está de más recordar su definición para los usuarios menos avanzados. En concreto, una cámara Réflex es una cámara que permite el intercambio de objetivos para realizar fotografías.

Existen dos grandes tipos de cámaras Réflex que debes conocer:

  • Cámaras Réflex analógicas. Las más antiguas y las preferidas por los artesanos de la fotografía. Utilizan un carrete y requieren de velar los negativos para disponer de las imágenes en papel. Muchos creen que están obsoletas, pero siguen vendiéndose y utilizándose.

  • Cámaras Réflex digitales. Trabajan sin carrete. En su lugar, almacenan las imágenes captadas por el objetivo y el sensor en un pequeño disco duro o en una tarjeta de memoria. Admiten su visualización desde el propio dispositivo a través de una pantalla LCD o LED.

¿En qué debes fijarte a la hora de comprar una cámara Réflex?

En primer lugar, ten presente esto: el que hace las fotos eres tú, no la cámara. Con esto queremos decir que, aunque compres la más cara y más potente del mercado, no vas a conseguir capturar buenas fotografías por arte de magia. Así que tal vez te resulte más útil elegir un modelo adecuado para ti considerando estos aspectos que vamos a detallar.

El sensor

Lo más importante de todo ya que va a determinar la calidad de las imágenes captadas. ¡Ojo! Cuando hacemos referencia al sensor, no estamos hablando de megapíxeles. Las marcas usan ese dato como estrategia de marketing y a muchos usuarios suele seducirles mucho. Sin embargo, se trata de un número que únicamente representa el tamaño de la fotografía, no su definición.

Más concretamente, el número de megapíxeles representa el ancho y el largo que podrá tener la imagen a la hora de ser impresa en papel. Por ejemplo, una cámara de 22 MP permitirá imprimir sus fotografías sin pérdidas de calidad siempre que no rebasen los 5760 píxeles largo y los 3840 píxeles de ancho.

En cambio, el sensor se asocia a la definición de la imagen. Esta se define mejor a través de la unidad 'píxeles por pulgada'. Cuanto mayor sea, más cantidad de detalle tendrá la imagen. En el mercado hay dos tipos: CCD y CMOS. Este último es el que ofrece mayor calidad y el equipado en las cámaras Réflex de gama alta.

Objetivos

Como decíamos, en una cámara Réflex, los objetivos son intercambiables. Pero, en muchos casos, los de una marca no sirven para otra. Esto sucede, por ejemplo, con los fabricados por Nikon, Canon y Sony, que son las tres marcas más importantes en la actualidad. Por tanto, elegir un modelo de una o otra te ligará a ella de cara al futuro ya que te obligará a adquirir sus objetivos. Existen los siguientes tipos, que se diferencian en función de su distancia focal:

  • Ojo de pez (8-15 mm). Dan lugar a imágenes redondeadas y deformes que abarcan ángulos de 180º.

  • Gran angular (17-35 mm). Son los ideales para realizar fotos de paisajes y amplios espacios interiores ya que abarcan también una gran cantidad de espacio.

  • Angular (35-50 mm). Es el considerado como normal ya que muestra una gran versatilidad. La mayoría de las cámaras Réflex lo incluyen de serie.

  • Teleobjetivo (70-400 mm). Superan los 130 mm de distancia focal, lo que permite tomar fotografías desde muy lejos. Los hay que exceden los 400 mm.

  • Macros. Están diseñados para fotografiar objetos o seres muy pequeños a una distancia muy corta y con un grado de nitidez excelente.

Tamaño

Puede que, al principio, te parezca conveniente que tu cámara sea grande y voluminosa ya que eso puede ayudarte a trabajar mejor con ella. Sin embargo, con el paso del tiempo, te aseguramos que preferirás una que sea más compacta y ligera. Ten en cuenta que, si la compras, probablemente sea para llevarla de viaje o a cualquier excursión que te apetezca hacer. Y, en esos casos, agradecerás que su tamaño y su peso sea lo más reducido posible.

El ISO

Ese dato te permitirá saber en qué condiciones de luminosidad puede captar imágenes de calidad y sin ruido tu cámara. Por ejemplo, una cámara Réflex con ISO 800 difícilmente será capaz de realizar fotografías nítidas del cielo nocturno. Por ello, si lo que te interesa son este tipo de fotos o prevés que vas a trabajar mucho de noche, compra un modelo que posea el mayor ISO posible.

Ráfagas y velocidad de obturación

Cuanto más elevada sea, más sencillo te resultará tomar imágenes de calidad en movimiento y sin necesidad de usar un trípode. Esto es ideal para quienes van a centrarse en la captura de imágenes deportivas o de animales, por ejemplo. Además, gracias al modo ráfaga, podrás captar decenas con un solo disparo para, después, elegir las que más te agraden.