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Evaluaciones de usuarios
El iPhone 8 (2017) y el iPhone X (2017) fueron lanzados por Apple en el mismo año, marcando un punto de inflexión en la línea de smartphones de la compañía. Mientras que el iPhone 8 mantuvo un diseño clásico con botón de inicio, el iPhone X introdujo una estética renovada con una pantalla que abarca casi todo el frontal y un sistema de reconocimiento facial. Ambos dispositivos operan con el sistema operativo iOS, ofreciendo una experiencia de usuario familiar pero con diferencias clave en su interacción y visualización.
La durabilidad y la longevidad del soporte de software son factores importantes al considerar estos dispositivos.
Año de lanzamiento
Compatible con la última actualización de OS
Sistema operativo
Abatible
Ambos dispositivos comparten el mismo procesador, pero existen diferencias en la memoria RAM y la experiencia de batería.
Memoria RAM
La pantalla es una de las principales áreas de diferenciación entre estos dos modelos, impactando directamente la experiencia visual.
Resolución
Tipo de pantalla
Las capacidades fotográficas y de video presentan diferencias notables, especialmente en el sistema de cámaras traseras.
Cámara principal
Cámara frontal
Más allá de las especificaciones principales, otros elementos prácticos distinguen a estos dos smartphones.
Peso
Anchura
Altura
Profundidad
Tamaño pantalla (pulgadas)
Cobertura
Tarjeta SIM
Operador
Conector
La elección entre el iPhone 8 y el iPhone X depende en gran medida de las prioridades del usuario. El iPhone 8 es elogiado por su diseño clásico y familiar, con el botón de inicio y Touch ID, lo que muchos usuarios encuentran cómodo y eficiente. Su tamaño compacto también es un punto a favor para quienes prefieren un dispositivo más manejable con una sola mano. Sin embargo, algunas críticas se centran en su diseño, que para algunos, ya se sentía menos moderno en comparación con otros teléfonos de su época.
Por otro lado, el iPhone X es frecuentemente elogiado por su diseño innovador y su pantalla OLED de borde a borde, que ofrece una experiencia visual más inmersiva y colores vibrantes. La introducción de Face ID y la eliminación del botón de inicio fueron vistas como un avance significativo. Las críticas a menudo se dirigían a la curva de aprendizaje de los nuevos gestos y, para algunos, la ausencia del botón de inicio físico.
Los usuarios que priorizan la familiaridad, un diseño compacto y la autenticación por huella dactilar pueden encontrar el iPhone 8 más adecuado. Es una opción sólida para quienes buscan un rendimiento fiable para tareas cotidianas sin las últimas innovaciones de diseño. En contraste, aquellos que valoran una experiencia de pantalla más moderna y envolvente, junto con las capacidades fotográficas mejoradas del sistema de doble cámara y la autenticación facial, se inclinarán más por el iPhone X. Ambos dispositivos, al ser modelos de generaciones anteriores, representan una opción sostenible y de calidad asegurada al considerar un producto reacondicionado.