La consola y el mando estaban embalados de forma firme y segura. Al desembalarlo, me di cuenta de que el mando estaba muy sucio, lo que me pareció bastante lamentable. Limpié las manchas marrones del propio mando con jabón y papel de cocina y utilicé un palillo de dientes para eliminar toda la suciedad de las costuras. Aparte de eso, la consola funciona correctamente y el mando también. Pero me decepcionó ver que el mando me lo enviaron en ese estado, que por tal cantidad de dinero me parece desproporcionado.