¿Podemos resucitar un viejo teléfono de Garfield?

1 de julio de 2026


2 min de lectura


India van Spall

Editora en Back Market

Descubre qué pasa cuando le damos a un experto en reacondicionado de Back Market un aparato tecnológico con forma de gato que lleva décadas flotando en el mar. ¿Será capaz de arreglarlo? ¡Pues claro que sí!

El mes pasado, Back Market lanzó el cortometraje documental Silly Little Plastic Cat. Ambientado en la costa de Bretaña (Francia), cuenta la historia de un contenedor de carga repleto de teléfonos de Garfield —el gato de dibujos animados amante de la lasaña creado por Jim Davis— que se perdió en el mar en los años 80. Pero, como revela el documental, los residuos no desaparecen por arte de magia: simplemente flotan hasta que los perdemos de vista.

Décadas después, los restos de cientos de estos teléfonos tan kitsch con forma de gato siguen llegando a las playas de la zona, contaminando la costa y afectando a la fauna local. Y aunque los coleccionistas de la región y los grupos ecologistas han trabajado incansablemente para recuperar y limpiar toda esta chatarra electrónica, todavía quedan un montón de felinos naranjas escondidos entre las rocas.

Como es habitual en Back Market, quisimos ver si podíamos darle una segunda vida a uno de estos aparatos electrónicos perdidos hace tanto tiempo. ¿De verdad se podría reacondicionar y resucitar un teléfono de Garfield que ha pasado años flotando en el mar? Para salir de dudas, pusimos manos a la obra con nuestro experto en reacondicionado, Kewin Charron.

Kewin utilizó las carcasas de los teléfonos de Garfield recuperados en la costa. Para conseguir que los componentes electrónicos, el altavoz y el micrófono funcionaran correctamente, también se hizo con un teléfono de Garfield en buen estado para canibalizar las piezas compatibles. "Me esperaba que los teléfonos recuperados estuvieran demasiado machacados para poder reutilizarlos después de pasar años en el mar", comenta Charron. "Pero la carcasa exterior todavía servía".

"Diseccionando el sistema nervioso de Garfield: eliminamos la corrosión de los componentes electrónicos internos para salvar hasta la última pieza reutilizable".

"El océano dejó su huella: eliminamos meticulosamente los restos de sal marina y arena de la carcasa para devolverle la vida a este cuerpo tan icónico".

"Segunda ronda de cirugía de circuitos: repetimos la limpieza a fondo en un segundo lote de componentes electrónicos internos, porque aquí no se abandona ningún chip".

"Un cerebro nuevo para un gato viejo: conectamos el alma de Garfield a una Raspberry Pi para inyectarle inteligencia del siglo XXI a este icono de los 80. Disclaimer: esta pieza no la hemos sacado del mar".

"El doble de cerebros, el doble de diversión: configuramos una segunda Raspberry Pi para clonar la nueva mente digital de Garfield".

"La sal nunca duerme: otra ronda de restauración para la carcasa, eliminando los estragos que el mar dejó en el icónico “pelaje” naranja de Garfield".

"Uniendo dos épocas: instalamos un convertidor de línea fija a digital para que los altavoces y el micrófono originales de Garfield puedan hablar un idioma moderno".

"Pulso firme y soldador caliente: soldamos los altavoces y el micrófono de nuevo en su sitio, paso a paso y con pies de plomo".

"El arte de la repetición: otra ronda de soldadura de precisión para asegurarnos de que cada voz se escuche alta y clara".

"Hasta el cordón telefónico necesita un poco de mimo: limpiamos el cable para que Garfield siga conectado al mundo con estilo".

"Bautismo de ultrasonidos: metemos la cabeza de Garfield en un baño de ondas ultrasónicas para expulsar hasta el último grano de sal y rastro de salitre".

"El toque final: toca pintar los ojos, porque un Garfield sin esa mirada entre soñolienta y pícara no es Garfield ni de broma".

EL FIN

Escrito por India van SpallEditora en Back Market

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