Estaba muy contenta con la compra. Tenía conocidos que habían comprado móviles reacondicionados y su experiencia había sido muy buena, así que pintaba bien. El móvil venía en estado “correcto” y, aun así, presentaba muchos arañazos y golpes, tanto en la zona de las cámaras como en los bordes del teléfono. Bueno, pensé que quizá entraba dentro de lo esperado para ese estado.
Mi sorpresa fue que, a pesar de haber pagado un extra para recibir el pedido antes, solo llegó uno de los tres artículos que había comprado. Tuve que esperar una semana más para que me llegaran la pantalla y la carcasa.
Al probar el móvil, después de configurar aplicaciones y realizar todos los cambios habituales, llegó la segunda sorpresa: la batería no duraba ni 4 horas durante un viaje, con un uso muy básico (solo X e Instagram). Le di más oportunidades, pero la batería seguía sin durar más de 12 horas, a pesar de haber pagado por una batería nueva. Además, el teléfono se recalentaba constantemente.
Finalmente, procedí a hacer la devolución y ahí empezó lo peor: pasé tres días hablando con una máquina que no respondía a ninguna de mis preguntas. Me enviaron tres etiquetas de devolución con repartidores distintos, que debía entregar en diferentes tiendas, y para colmo, dos de las etiquetas no eran válidas. Tuve que perder aún más tiempo para que lo solucionara una máquina que seguía sin responder adecuadamente.
No repetiré.