El terminal estaba impecable, y su funcionamiento hasta excedía mis expectativas. Sin embargo, tras la segunda carga, comenzó a tener problemas al cargar (salía un mensaje de carga lenta). Al contactar con los acondicionadores, fueron amables y rápidos al proponer las comprobaciones y al indicarme cómo tenía que devolverlo para la reparación. Lo que no entiendo es por qué me han reembolsado el precio del terminal sin haberme preguntado ni haberme indicado cuál era la incidencia ni si tenía solución o no...