productos reacondicionados

Guia de productos recondicionados

Los productos reacondicionados te ofrecen, sin duda, una de las mejores alternativas a la hora de comprar dispositivos electrónicos baratos. Tienen garantía, rinden como si fuesen nuevos y ayudan a preservar el medio ambiente. Pero ¿sabes qué son exactamente? En esta guía te lo explicamos para que averigües si ese iPhone reacondicionado de Apple o esa Nintendo Switch reacondicionada en la que te has fijado es realmente lo que necesitas.

¿Qué son los productos reacondicionados?

No importa si hablamos de un televisor reacondicionado o de cualquier otro dispositivo electrónico. En concreto, se trata de un aparato que ya ha tenido una vida útil. En concreto, puede proceder de:

  • El escaparate de una tienda que lo ha usado como exposición.

  • Una feria o un congreso.

  • La devolución de un usuario durante el período de garantía legal.

  • El desistimiento de compra de un primer comprador.

Hay muchas más opciones, pero estas nos parecen muy ilustrativas para que puedas entender que son los iPad reacondicionados, los AirPods reacondicionados o cualquier aparato similar. El caso es que, una vez que el dispositivo vuelve a manos de la marca, es enviado a un taller homologado en el que un grupo de técnicos profesionales se encarga de:

  • Sustituir los elementos de hardware dañados o deteriorados por el uso (batería si ha bajado del 80 % de su capacidad, pantalla, altavoces, objetivos de las cámaras, etc.).

  • Pulir defectos estéticos.

  • Borrar la memoria interna de forma segura.

  • Devolver el terminal a su configuración de fábrica.

  • Probar su nivel de rendimiento.

  • Introducir el aparato en su envoltorio original o en uno compatible junto a sus accesorios de serie.

Este proceso se aplica tanto a un MacBook Pro reacondicionado como a un iPhone reacondicionado de Apple o a cualquier otro producto y garantiza que, en el momento de ser vendido, funcionará como si fuese nuevo.

¿Productos de segunda mano o reacondicionados?

Lo único que comparten ambos es haber tenido una primera vida útil. Sin embargo, el proceso de puesta a punto detallado anteriormente hace que los iPad reacondicionados o los AirPods reacondicionados, por ejemplo, no se puedan equiparar a los de segunda mano. De hecho, no ofrecen las mismas garantías.

Por ejemplo, al comprar un televisor reacondicionado en Back Market, tendrás 30 días de derecho de desistimiento. Durante ese tiempo podrás devolverlo a cambio del reembolso del pago sin hacer ninguna justificación. Además, contarás con 2 años de garantía legal. Durante ese tiempo, nos haremos cargo de cualquier reparación que sea necesaria siempre que la avería no se deba a un mal uso por tu parte. Unas coberturas aplicables también a una Nintendo Switch reacondicionada o a cualquier otro producto de nuestro catálogo y que los equipara a los nuevos.

¿Cómo saber en qué estado están los productos reacondicionados?

Todos son sometidos al proceso de puesta a punto detallado anteriormente. Si se trata de un iPhone reacondicionado de Apple o de un móvil Samsung Galaxy es irrelevante. Sin embargo, según su estado estético, los etiquetamos del siguiente modo:

  • Stallone. Puede tener algunos golpes o rasguños visibles.

  • Correcto. Micro rasguños palpables a simple vista.

  • Buen estado. Micro rasguños apenas perceptibles.

  • Muy bueno. Los arañazos son prácticamente invisibles.

  • Impecable. El dispositivo está como si fuese nuevo.

Evidentemente, el estado estético de los iPad reacondicionados o de cualquier otro artículo del catálogo de Back Market marca su precio de venta final. Aunque de forma muy pequeña.

¿Cuánto puedes ahorrar al comprar un reacondicionado en lugar de un dispositivo nuevo?

Bastante. Para que te hagas una idea, en Back Market vendemos los AirPods reacondicionados y el resto de productos que componen nuestro catálogo con un descuento de entre el 30 % y el 70 % respecto a su valor como nuevo.

El cálculo es sencillo. Si hablamos de un MacBook Pro reacondicionado que saliese a la venta en un principio por 1500 €, te podrías ahorrar fácilmente entre 450 € y 1050 €. Todo dependerá del estado estético en el que se encuentre y de la antigüedad del modelo en cuestión. En cualquier caso, como dijimos anteriormente, no tendrás que renunciar a ni un ápice de rendimiento gracias al proceso previo de puesta a punto.