¿Nuevo o reacondicionado? El impacto medioambiental de la tecnología.

Tanto en su producción como al final de sus vidas, nuestros móviles, ordenadores y otras joyas tecnológicas, tienen un impacto importante en el medio ambiente, algo que no siempre recordamos como consumidores habituales de estos dispositivos. La mitad de las emisiones de carbono del sector electrónico (4% de las emisiones mundiales) provienen de la fabricación y producción de estos aparatos. El reacondicionado, sin llegar a ser la solución perfecta, contribuye a disminuir el impacto ambiental de este sector. En este artículo os explicamos por qué.

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Tierras raras, minas de oro, plástico.... la fabricación de los productos tecnológicos y sus consec

Los talleres de fabricación de ordenadores o smartphones son grandes consumidores de oro, plata y de otros numerosos metales preciosos y tierras raras. La extracción de estos minerales, esenciales en la fabricación de las piezas de nuestros aparatos electrónicos, tiene un fuerte impacto en el medioambiente y sus ecosistemas, por no hablar de las condiciones de trabajo dudosas en las que se explotan las minas.

El yacimiento de Bayan’obo en Mongolia ha proporcionado desde 2005, el 45% de las tierras raras del mundo. (Foto)

 

De media, un móvil contiene 130 gramos de minerales y tierras raras. A su vez, para conseguir esta cantidad, es necesario extraer y destruir 44 kg. de rocas de media. La fabricación de un ordenador, necesita aún más, explotando alrededor de 200 kg. de materias primas.

La extracción de estos minerales en grandes minas tiene un impacto bastante desastroso, no sólo en el terreno sino en las fuentes de agua. La producción de oro, por ejemplo conlleva el desecho de cianuro y mercurio que termina con frecuencia en la orilla de los ríos. Para producir una tonelada de neodimio (una tierra rara que permite que vibren los móviles) se contaminan 75.000 litros de agua con sustancias tóxicas. 


Pero, aquí no acaban las consecuencias de la producción de estos objetos en las reservas de agua dulce… Hacen falta de media 1.000 litros de agua dulce para fabricar un móvil y 1.500 litros para un ordenador. Estas cantidades son cada vez más graves, en el contexto de agotamiento de las fuentes hídricas en numerosas regiones del mundo.

Por último, el plástico, derivado de carburantes fósiles es un componente importante de los aparatos electrónicos y los electrodomésticos, lo que tiene las consecuencias directas que ya conocemos en el medioambiente. Un móvil contiene un 40% de plástico, normalmente mezclado con otros productos químicos lo cual hace además que no todo el material sea reciclable al final de su vida útil.

Residuos electrónicos: un problema en aumento, agravado por la obsolescencia programada.

Fabricar un ordenador o un móvil, desde la producción de sus partes y elementos a la salida de fábrica tiene un impacto increíble sobre el medioambiente. Nos ha quedado claro. Sin embargo, el problema no termina aquí, ya que cuando acaba la vida de estos aparatos también tenemos un problema...

 

Cada vez se oye más (y con razón) hablar del serio problema de los residuos electrónicos (DEEE) y de la dificultad de recolectarlos y reciclarlos adecuadamente. En 2019 se produjeron más de 50 millones de toneladas (más de 6 toneladas de basura electrónica por hora). Esto quiere decir que los dispositivos electrónicos usados constituyen una de las mayores causas de residuos en el mundo. Esta tendencia, además, es exponencial: se espera que, si todo sigue así, se producirán unas 74 millones de toneladas de residuos electrónicos en 2030… Una barbaridad.

Sólo el 17,4% de estos residuos electrónicos son correctamente recolectados y reciclados. El resto se quema o abandona en vertederos comunes.
 

Muchos países se deshacen de los residuos que contienen sustancias tóxicas (arsénico, mercurio, cadmio, etc.) enviándolos a África o Asia, donde los vertederos ilegales se multiplican. En estos vertederos, trabajadores explotados arriesgan su vida al trabajar sin los medios y protecciones necesarios para la exposición a estas sustancias peligrosas, extrayendo de nuevo materiales reutilizables que se venden por un precio inferior al de los extraídos en la mina. Estos vertederos tienen consecuencias terribles tanto para la salud como para los ecosistemas del lugar.

El vertedero de Agbogbloshie, en Ghana es uno de los principales vertederos ilegales de DEEE. (Foto)

Lo peor es que se podrían evitar muchos de estos residuos. Los usuarios cambian de móvil cada dos años, de media. Sabiendo que el 88% de estos móviles aún funcionan perfectamente, algo falla. Estos hábitos de consumo tienen su origen en dos factores clave: la obsolescencia programada y la obsolescencia psicológica o social. 

  • La obsolescencia programada afecta al correcto funcionamiento de los aparatos electrónicos a partir de un tiempo de uso, ya sea porque se les da una caducidad a uno de sus elementos imposible de reemplazar por otro o porque no se hacen compatibles con las nuevas actualizaciones de software o sistema operativo.
  • La obsolescencia social es la pérdida relativa de valor de un objeto, ya sea porque se pasa de moda o porque sale un modelo nuevo al mercado.

Estos dos tipos de obsolescencia, real o aparente, llevan a los consumidores a comprar productos nuevos y, por tanto, a deshacerse de sus antiguos dispositivos aunque estos estén aún en funcionamiento o no necesiten más que una simple reparación.


 

El reacondicionado como alternativa a la sobreproducción de residuos y aparatos.

Por suerte, existen soluciones para reducir el impacto ambiental relacionado con la producción de los móviles y ordenadores. ¡La obsolescencia no ha podido con todo!

 

Lo primero es evitar la generación de residuos en poco tiempo, o sea, seguir utilizando nuestros aparatos electrónicos el máximo tiempo posible. Si, por lo que sea, necesitáramos comprar algo, de verdad, lo suyo sería optar por un aparato reacondicionado o de segunda mano en lugar de comprar algo nuevo.

 

Comprar un ordenador o un móvil reacondicionado permite reducir tanto la huella ecológica de su fabricación como la de su destrucción.
 

Por supuesto, la industria del reacondicionado tiene también un impacto en el medioambiente: hay que transportar los productos al taller de reacondicionado, cambiar algunas piezas (las baterías y pantallas, por ejemplo), limpiarlos y volver a enviarlos a su comprador o tienda. Aún así, el impacto es de media 3 veces inferior al de la industria de los productos nuevos.

Operación a corazón abierto: un reacondicionador socio de Back Market inspecciona y repara un iPhone 7 con mucho cuidado.

 

Si cogemos el caso de un móvil como ejemplo, la diferencia entre la fabricación de uno nuevo y uno reacondicionado es bastante significativa:


 

 

Impacto de un

móvil nuevo

Impacto de un móvil

reacondicionado

Impacto

evitado


CO2 emitido

56 kg

11 kg

45 kg ahorrados

Materias primas utilizadas 44 kg 4-10 kg 34-40 kg ahorrados

 

Gracias a esto, en 2019 gracias a los clientes de Back Market que se han pasado al reacondicionado comprando móviles y portátiles reacondicionados, se han podido ahorrar:
 

  • 47.088 toneladas de CO2 emitidas.
  • 352.586 toneladas de materias primas.

 

Esto sin contar con que el decantarnos por un aparato reacondicionado en lugar de uno nuevo, es una forma muy eficaz de luchar contra la sobre producción de residuos electrónicos, bastante mal gestionada en general. En 2019, nuestra web ha evitado ¡casi 450 toneladas de basura electrónica!

 

Elegir un producto reacondicionado implica la reducción de la huella ecológica. Si queremos ir aún más lejos, lo suyo sería aguantar el máximo tiempo posible con el dispositivo reacondicionado en uso.


 

Algunos consejos para que los aparatos electrónicos duren y duren.

  • Proteger el móvil y el portátil con una funda. Aunque parezca anecdótico, la funda protege de los golpes y choques de los que pueden ser víctimas nuestros dispositivos. Para los móviles, también podemos incluir una pantalla de protección.
  • Evitar la exposición del móvil o el portátil a temperaturas extremas. El frío impide que la batería se cargue correctamente y el calor hace que los riesgos de sobrecarga del sistema aumenten.
  • ¡Conservar la batería! Para los móviles, es mejor hacer pequeñas cargas durante el día que una carga prolongada durante toda la noche para evitar que el teléfono agote la capacidad de su batería. Manetener la batería entre el 20%  y el 80% es lo ideal. Para los ordenadores es diferente. Lo mejor es utilizar un ordenador conectado a la corriente siempre que sea posible, ahorrando el uso de la batería. Lo ideal es vaciar la batería por completo al menos una vez al mes para que esté sana.
  • Repara tu dispositivo. Ponlo en las manos de un reparador experto… o ¡atrévete tú mismo! En webs como ifixit.com puedes aprender con tutoriales detallados y kits de reparación para todo tipo de móviles, tabletas u ordenadores portátiles según el grado de reparación al que puedan someterse. Esta web defiende el derecho a la reparación. 
  • Elige productos con diseño ecológico. Fairphone ha desarrollado un móvil donde todos los componentes y piezas se pueden reemplazar por otras, lo cual permite alargar la vida del teléfono y facilitar las reparaciones. A nivel de huella ecológica, además, Fairphone se compromete a utilizar el oro proveniente de comercio justo y los plásticos reciclados en sus móviles.
Por Blanca, Autora de la guía de compra Back Market ES

De día es Brand Manager en Back Market España y se ocupa de todo el blábláblá con ñ. En su otra vida es experta en teclados, ya sea para jugar a ser escritora o hacer homenajes a Camela o Beethoven (por separado, de momento).

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